Mi novio está raro conmigo ¿Es mi culpa?

Experimentar el amor al lado de alguien que se preocupa en todo momento por ti es lo mejor del mundo. Cada detalle, y hasta sacrificio de tu pareja, dejará en evidencia la consideración que tiene contigo y con la relación. Sea cual sea la forma de demostrar el amor, lo más importante será el empeño que pongan ambos para hacer que las cosas marchen sobre ruedas.

Pero ¿qué pasaría si de un momento a otro todo cambia abruptamente?

Si notas que él ya no es el mismo por cómo lo ves, sientes o escuchas, lo más probable es que a primera instancia te sientas mal y miles de ideas comiencen a rondar por tu cabeza… pero tranquila, detengámonos a analizar todo para encontrar soluciones y para que nadie salga lastimado.

¿Cuáles son las señales de alerta?

Es fácil notar cuando tu pareja está rara, mucho más si ya llevan un tiempo considerable de relación porque los patrones de conducta casi siempre están muy bien definidos en cada ser humano. Ya sabemos cómo reacciona cuando está molesto, cuando está triste o cuando simplemente está cansado.

Pero si esa personalidad extrovertida que caracteriza a tu novio se convierte en un ceño fruncido, si sus ganas de engreírte y conversar contigo son reemplazadas por la frialdad y el silencio, es porque te encuentras frente a una situación que probablemente lo esté incomodando.

Algunos otros casos –mucho más complicados- están ligados al fin del amor y la relación. Y es en este asunto específico en el que entra a tallar un don femenino llamado comúnmente “intuición femenina”. Sí, esa corazonada o sensación casi sobrenatural que alguna vez hemos sentido y que nos ha ayudado a identificar diferentes situaciones que a los ojos del observador común, son imperceptibles.

Si bien no hay evidencia científica que certifique que venimos al mundo con esa habilidad, es conocido que las mujeres somos más sensibles que los hombres. Esa intuición, o “sexto sentido”, es lo que nos hace percibir hasta el más mínimo cambio de gestos; y eso va a indicarnos que algo no anda bien.

Ojo, eso no significa que solo debemos dejarnos llevar por ese presentimiento porque podemos incurrir en un error gravísimo. Es necesario que ello esté íntimamente relacionado a tu contexto y tu realidad.

¿Qué hice para que esté raro conmigo?

Muchos factores pueden influir en que tu novio actúe raro contigo, y la responsabilidad puede recaer en ti, en él ¡o en ambos! No te apresures a sacar tus propias conclusiones en un momento tenso; no busques culpables.

Un elemento –que podría ser el más importante- es la comunicación. El ser humano siempre va a tener la necesidad de expresar lo que siente, pero muy pocas personas han desarrollado la capacidad de hacerlo efectivamente.

Algunas personas optan por el silencio cuando algo no anda mal y esperan a que el otro adivine, otras prefieren ser cortantes; otros se encierran en su mundo, y algún otro puñado decide actuar “con el hígado en la mano”.

Pero este tipo de actitudes no solo se presentan en el caso de los chicos. Sucede que luego de toparse con esta desesperante situación, muchas mujeres asumen la misma actitud y alejan cada vez más la posibilidad de arreglar las cosas… así que cuidado. Hay que evitar caer en eso si realmente queremos construir algo con la persona que tenemos al lado. Si el del problema es él, debemos ser nosotras las de la solución.

¿Cómo debo actuar para mejorar la situación?

¿Es mucho pedir calma? Seamos sinceras; a muchas nos cuesta mantenerla, más aún si notamos que la otra persona no hace nada por poner paños fríos en la situación. Lo ideal es que aspiremos a solucionar las situaciones complicadas con el ejemplo.

Desterremos esa vieja idea machista que dice que el hombre debe tener las riendas de todo, inclusive las de la solución de los conflictos. Si está dentro nuestras posibilidades transmitir calma, ¡hagámoslo!

Ante todo, sé tolerante. A no ser que tu novio haya sido muy hiriente, es comprensible que en primera instancia no quiera hablar del tema. Solo muéstrate presta a escucharlo cuando esté listo, y hazle entender, ante todo, que no podrán solucionar nada si tú no sabes cuál es el problema.

Conversen mucho. Una pareja con deficiencias en la comunicación no llegará a ningún lado. Es importante agregar una gran cuota de sinceridad al momento de decir lo que sientes, sin necesidad de llegar a la ofensa o a la dureza. Si algo te molesta, díselo, y enséñale a tu pareja la misma dinámica.

No hay nada más gratificante que enseñar y aprender con amor. De esta forma evitarás esos largos momentos de silencio que se presentan cuando existe desconfianza o timidez para decir las cosas.

Tú, más que nadie, conoces perfectamente a tu pareja. Quizás no puedes detectar rápidamente qué es lo que le pasa, pero esmérate en averiguar cuál es el problema. No es necesario que lo interrogues u obligues a decir qué es lo que siente.

En la medida de lo posible, crea un ambiente grato para conversar. Salgan, respiren, dense un tiempito para ordenar sus pensamientos, caminen o realicen alguna actividad que les fascine. Recuerda que antes que novios, deben procurar ser muy amigos.

Los problemas siempre van a existir a lo largo de una relación, y eso no quiere decir que el amor se esté acabando o que tu pareja haya puesto los ojos en otra persona. Cada quien es un mundo, por ende las diferencias siempre se van a manifestar en algunos tramos del camino.

Procura mantener un equilibrio entre la razón y el corazón para encontrar respuestas inteligentes que ayuden a salir del hoyo. Finalmente, recuerda siempre que nunca es tarde para empezar y que el amor es un trabajo en equipo.

Imágenes: vida urbana, healing love notes, ehow, madame noire, wave break media.

 

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Acerca del autor

Escrito por Fiorella Ramos

Comunicadora Social, sanmarquina, pseudocantante, beatlemaníaca. Fan de la música, los Beatles y los makis.